Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Roger Ricardo Luis

Guille y el niño

Guillermo... (Imagen: Cubaperiodistas) Por Roger Ricardo Luis  Ladró como trueno, al tiempo que un vaho nauseabundo invadió la terraza-comedor del Instituto. —¡Saca a ese animal de aquí!, conminó uno de los comensales a Hugo, el custodio de turno, quien ya venía detrás del intruso con una escoba para sacarlo gritándole: “¡Niñoooo!, ¡Niñooo!” El instrumento de limpieza se abalanzó sobre el perro; pero una mano afortunada se interpuso firme e inexorable antes de caer sobre el intruso que buscó refugio debajo de la mesa donde, ahora de pie, su protector, Guillermo Cabrera Álvarez, entonces y por siempre director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, le dijo con dureza al CVP: —¡Tú quieres ver como soy yo quien te entra a escobazos! Un silencio autoritario y fúnebre se apoderó del local. Unos tragaron en seco, otros dejaron de comer y no faltaron las arqueadas impulsadas por el tufo del recién llegado “caballero de la calle”. Y como para que no quedaran du...

Roger y las páginas abiertas de Cuito

Roger Ricardo Luis: periodista y profesor... (Foto: Iraida Calzadilla) Por Eduardo Grenier Últimamente había entrado a las librerías con la negatividad del fracasado. Las librerías huelen a desesperanza, esa sensación que desprende el visitante común que llena sus manos de polvo y habitualmente no encuentra más que eso: polvo. Pero este martes, en una fresca tarde de diciembre, tuve la premonición, sentado en un pedazo de piso sucio del supermercado del reparto Camilo Cienfuegos, casi a las orillas de la costa, de que podía suceder alguna casualidad. Y recordé a un viejo maestro que solía decir precisamente eso, que los libros son bonitas casualidades de la vida. La comezón interna, lógicamente, me obligó a entrar y persuadir a la suerte al menos un par de minutos. La premura, además, era una premura ineludible. Esperaba a una persona en el portal de la tienda exactamente en cinco minutos. Por la cristalería exterior ya había descubierto algunos nombres inte...