Guillermo... (Imagen: Cubaperiodistas) Por Roger Ricardo Luis Ladró como trueno, al tiempo que un vaho nauseabundo invadió la terraza-comedor del Instituto. —¡Saca a ese animal de aquí!, conminó uno de los comensales a Hugo, el custodio de turno, quien ya venía detrás del intruso con una escoba para sacarlo gritándole: “¡Niñoooo!, ¡Niñooo!” El instrumento de limpieza se abalanzó sobre el perro; pero una mano afortunada se interpuso firme e inexorable antes de caer sobre el intruso que buscó refugio debajo de la mesa donde, ahora de pie, su protector, Guillermo Cabrera Álvarez, entonces y por siempre director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, le dijo con dureza al CVP: —¡Tú quieres ver como soy yo quien te entra a escobazos! Un silencio autoritario y fúnebre se apoderó del local. Unos tragaron en seco, otros dejaron de comer y no faltaron las arqueadas impulsadas por el tufo del recién llegado “caballero de la calle”. Y como para que no quedaran du...